¿Qué tan grande son las estrellas?

Alguna vez te has preguntado

¿Qué tan grande son las estrellas?

Es imposible contestar a esta pregunta con sólo mirar el cielo a través de un telescopio, pues aun con los mayores telescopios todas las estrellas se observan como puntos luminosos. Lo que sí se puede hacer en la astronomía es aplicar hipótesis del comportamiento de las estrellas como un cuerpo negro (para que quede claro definiremos un cuerpo negro).

“Un cuerpo negro es un objeto imaginario que absorbe perfectamente la radiación y a su vez un buen emisor perfecto, este cuerpo emite y absorbe todas las longitudes de onda del espectro electromagnético”.

Cuando conocemos el brillo absoluto y su temperatura de un cuerpo negro, es posible calcular su tamaño. Esto se debe a que se conoce la temperatura y el brillo de muchas estrellas y, así podemos determinar su diámetro.

Tamaño en escala del sistema solar

Tamaño en escala del sistema solar

Dentro de la clasificación de las estrellas, se encuentra las tipo G, en esta clasificación, por ejemplo, la estrella Capella, que es 150 veces más brillante que nuestro Sol, y que presenta 12 veces el diámetro solar. Esto nos dice que es más de 15 millones de kilómetros. Con respecto a las estrellas de tipo K son más aun las relaciones entre su diámetro. La estrella enana 61 Cygni tiene un diámetro tres cuartas partes del diámetro del Sol y, por lo tanto es menos brillante.

La estrella más luminosa Arturo es 30 veces más grande que el Sol,  por lo que su diámetro es de aproximadamente 40 millones de kilómetros. En las estrellas de tipo M donde las gigantes y las enanas muestran la mayor desproporción en su tamaño. Las enanas de tipo M son muy pequeñas, presentando diámetros de menos de una tercera parte del diámetro solar; mientras que algunas gigantes rojas tipo M alcanzan dimensiones como la gran estrella Antares que es alrededor de 300 veces mayor que nuestro Sol, o Betelgeuse 400 veces más grande. Esto quiere decir que el diámetro de Antares es de unas 400 millones de kilómetros y de Betelgeuse de 550 millones de kilómetros. Si colocáramos a Antares en el lugar del Sol encerraría las órbitas de Mercurio, Venus y la de nuestro planeta. Situada en la misma posición Betelgeuse envolvería hasta la órbita de Marte. Betelgeuse y Antares son tan brillantes y enormes, en comparación con los miembros enanos de su clase espectral de tipo M que se les denomina supergigantes. Una de las estrellas supergigantes descubiertas es la estrella Almaaz de la constelación de Auriga del tipo K-5, tiene un diámetro cerca de 200 veces del diámetro del Sol. Si pudiéramos situar en el centro del sistema solar a la estrella Almaaz se extendería hasta la órbita del planeta Saturno.

Clasificación espectral de las estrellas

Clasificación espectral de las estrellas.

Para determinar o estimar el diámetro de las estrellas los astrónomos se basa en la teoría de que las estrellas irradian de la misma manera y en todas direcciones como lo hace un cuerpo negro. Para las estrellas gigantes que se encuentran cercanas al sistema solar, existen dos métodos de comprobarlos.

El primer método, que mediante un fotómetro que hace posible determinar el instante en que la luz desaparece totalmente. Como se sabe la distancia que nos separa de la estrella, también se conoce la velocidad de estrella al recorrer el cielo, y posteriormente las mediciones indican cuanto tiempo tarda la luna en atravesar el diámetro aparente de la estrella. De los tres datos de observación podemos deducir el diámetro real de la estrella en estudio.

Comparación de diámetros de ocho estrellas

Comparación de diámetros de ocho estrellas

El segundo método para comprobar el diámetro de una estrella supergigante se logra dividiendo la luz de la estrella en dos rayos distintos y volviéndolos a juntar. Este tipo de método se logra gracias a unos telescopios conocidos como INTERFERÓMETROS. Este segundo método, arroja resultados que confirman los obtenidos a partir de la teoría de cuerpo negro.

La clasificación espectral constituye el punto de partida  de otras ramas de investigación sobre el comportamiento de la estrellas.

Gracias a dichos estudios es posible que en la actualidad el ser humano conozca la clasificación estelar y poder deducir el tamaño de las estrellas.

Fuentes:

David Galadí-Enríquez; Jordi Gutiérrez Caballero . (2001). Astronomía Teórica y práctica.

Hannu Kartunnen, Pekka Kroger. (2006). Fundamental Astronomy. New York: Springer.

Colin A. Roman . (1971). Secretos del Cosmos. España: SALVAT.

 

2017-05-03T05:48:34+00:00