Aún antes de que el Sputnik I fuera puesto en órbita en 1957, los encargados del programa de exploración espacial estadounidense, ya estaban pensando en la posibilidad de contar con un vehículo capaz de ir al espacio, orbitar la Tierra y que después reingresara a la atmósfera y aterrizara para ser reutilizado.

Este sueño se hizo realidad cuando el Transbordador Espacial Columbia realizó un vuelo extraterrestre por tres días, con dos astronautas a bordo, y después aterrizó exitosamente en el Centro Espacial Kennedy. Este hecho marcó una nueva era en la exploración espacial: la de los vehículos de lanzamiento reutilizables.

Entre las décadas de los años cincuenta y setenta, la exploración espacial se llevó a cabo mediante cohetes que permitían llevar cargas útiles al espacio, pero que no podían ser recuperados para su uso posterior. Esto representaba una gran pérdida económica, ya que los costos de construcción son sumamente altos y más del 95% del vehículo se quemaba en la atmósfera o quedaba como basura en el espacio.

Una forma de disminuir los costos era reutilizando partes de los vehículos espaciales y entre más partes eran reutilizables, más se reducía el costo de la construcción. Así, en la década de los años sesenta, la NASA creo el programa de Sistema de Transporte Espacial (STS por sus siglas en inglés), el cuál pretendía desarrollar una segunda generación de vehículos espaciales que reemplazaría a aquellos del programa Apolo. Los recortes presupuestales realizados en ese entonces, llevaron a la NASA a desechar todos los proyectos de este programa, excepto el del Transbordador Espacial, el cual llevó el nombre de STS por el programa al que pertenecía. Este fue el primer vehículo espacial reutilizable que además era capaz de llevar grandes cargas desde la Tierra hacia el espacio y viceversa.

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¿Sabías que desde 1981 se iniciaron los vuelos de los primeros transbordadores por parte de Estados Unidos?

¿Te gustaría construir tu propio transbordador espacial?

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Materiales

  • Tijeras

  • Pegamento

  • Plantilla impresa de Transbordador Espacial (puedes usar hojas recicladas)

Descarga aquí la plantilla del Transbordador Espacial

Pasos

  1. Recorta el modelo asignado del Transbordador.
  2. Realiza los dobleces de las piezas recortadas.
  3. Ensambla pieza por pieza el modelo y une las partes con pegamento.

¿Qué sucede?

Cuando el programa de Estados Unidos comenzó, el Transbordador Espacial estaba compuesto de tres partes principales: un vehículo orbital (OV por sus siglas en inglés) para resguardar tripulación y carga útil (la carga útil son las personas, satélites, sondas y otras cosas que se mandan al espacio); un tanque externo de combustible líquido (ET por sus siglas en inglés); y dos propulsores de combustible sólido.

Al ser lanzado verticalmente, el STS encendía sus dos propulsores, así como los motores en el OV, el cual era provisto de combustible líquido desde el tanque externo. Después de dos minutos de vuelo vertical, los propulsores habían terminado su combustible, por lo tanto, eran desprendidos del STS y caían al océano. Ahí, eran recuperados por barcos especiales que los llevaban al centro de reparación donde se preparaban para ser utilizados nuevamente. Por su parte, el OV seguía ascendiendo hacia su órbita, alimentado por el tanque externo. Éste terminaba su combustible 8 minutos después del despegue y el gran tanque anaranjado se desprendía del OV y se quemaba en su caída en la atmósfera terrestre. Entonces, los dos motores del OV lo impulsaban hasta alcanzar la órbita deseada en donde cumpliría con su misión de poner en órbita algún satélite, proveer a la Estación Espacial Internacional de suministros, entre otras tareas. Una vez completada su misión, el OV era impulsado para regresar a la Tierra, lo cual hacía de manera horizontal como un planeador y aterrizaba sobre sus ruedas, como cualquier avión.

Como la primera nave espacial reutilizable, el Transbordador Espacial cumplió una gran labor al permitir extender los límites del descubrimiento aún más lejos. No sólo por ser el vehículo que llevó al Telescopio Espacial Hubble al espacio, o por ser el vehículo que llevara al espacio la mayor parte de la Estación Espacial Internacional, sino porque para su construcción se requirió una gran cantidad de nuevas tecnologías que fueron desarrolladas en laboratorios especializados a manos de militares, científicos, personas civiles y contratistas.

La era del Transbordador Espacial ha terminado, pero ha dado paso a una nueva etapa en la que las cargas útiles son lanzadas al espacio en vehículos de empresas privadas que compiten entre ellas para reducir el costo de cada lanzamiento, reducir el impacto ambiental y aumentar la seguridad de los lanzamientos. De esta manera buscan hacer de la exploración espacial una industria redituable y competitiva.